LOS JOVENES Y EL ALCOHOLISMO
LOS JOVENES Y EL ALCOHOLISMO
El alcohol es un depresor del SNC, produce un estado de relajación y tranquilidad al individuo. El alcohol no es un estimulante, el ambiente animado en las fiestas en las que se bebe alcohol, se debe a que es un sedante de sistema nervioso central. Y tampoco es un afrodisíaco, provoca deseo, pero deteriora el desempeño sexual.
En los años noventa aparecieron nuevas bebidas conocidas como las “energétisantes”, son refrescos a los que se les añade alcohol, su contenido alcohólico, oscila entre los 4º y los 15º.

En la sociedad actual muchos jóvenes de entre 17 y 18 años son adultos para todos los fines practicos. Algunos hombres y mujeres de 18 años tienen empleos y familias y, por consiguienteseria tonto compararlos con los de 13 ó 14.[1]
Las personas que comienzan a beber antes de los 15 años tienen una probabilidad cuatro veces mayor de desarrollar una dependencia al alcohol que aquellas que esperan hasta cumplir 21 años.
Los efectos del alcohol dependen de la cantidad y la frecuencia con la que se consuma. También depende de la edad, beber mientras el organismo todavía se encuentre madurando, es especialmente peligroso, depende del peso, afecta más a una persona con menor masa corporal que a otra con mayor masa corporal. El sexo también influye, en general la tolerancia femenina es menor que la masculina. La cantidad y rapidez con la que se tome, también afecta. Dos personas que hayan bebido lo mismo, con la diferencia de que una lleva el estomago lleno y la otra no, pues le afectará menos a la que haya comido; los alimentos grasos dificultan la intoxicación. La combinación con bebidas carbónicas aceleran la intoxicación.
El alcohol llega a la sangre desde el estómago, en donde se absorbe una cantidad pequeña, el intestino delgado, donde se absorbe la mayoría del alcohol. La sangre transporta el alcohol a todo el cuerpo. En el hígado, el alcohol se convierte en agua, dióxido de carbono y energía. En el cerebro, el proceso de razonamiento se disminuye conforme el alcohol afecta a las neuronas. Contra más alta sea la concentración del alcohol, mayor será el número de neuronas afectadas. Los efectos duran hasta que todo el alcohol ha sido procesado.[2
El alcohol es una de las drogas más consumidas en nuestro sociedad llegando a tener importantes niveles de uso entre los jóvenes. La edad media en la que se prueba por primera vez las bebidas alcohólicas es de 15.8 años, siendo mayor en dos años entre las mujeres 16.9 respecto a la de los varones 14.9[3]. esto da como resultado un 29,3% de los menores de 19 años haya probado el alcohol antes de los 14 años, porcentaje que desciende al 23,4% entre los jóvenes de
El consumo de alcohol entre los jóvenes se concentra en el período del fin de semana y está asociado a contextos lúdicos. Gran cantidad de los jóvenes consume alcohol los fines de semana, y se da en mayor cantidad en los hombres que en las mujeres.
La mayoría de los jóvenes toman bebidas alcohólicas:
Para sentirse bien y divertirse.
Para descansar y olvidar el estrés.
Para escapar.
Porque les gusta el sabor de las bebidas alcohólicas.
Para ser parte del grupo.
Para emborracharse.[4]
Muchos jóvenes toman alcohol, como también otras drogas, para ser como los demás, porqué creen que si no lo hacen, van a ser inferiores a sus amigos; se creen más mayores, por el hecho de emborracharse. Pero no todos los jóvenes beben por ese motivo, simplemente porque les gusta, y se divierten bebiendo, porque les ayuda a relacionarse más con la gente, pierden la vergüenza, y hablan con todo el mundo, gente muy cortada que no se atreve a hablar con nadie que no tenga mucha confianza, bebiendo puede ser el “alma de la fiesta”.
Es muy conocida la frase “BEBO PARA OLVIDAR”, pero solo se olvida durante ese rato de “borrachera” y después de vuelta a la rutina. Lo de beber para olvidar, lo hace la gente, que no tiene fuerza para afrontarse a sus problemas, y se tienen que refugiar en el alcohol.
La gente, se ve afectada por los problemas del alcohol, aunque no sean ellos los que beben; problemas económicos, rupturas de familias, maltratos…
Los niños y adolescentes que su madre o su padre es alcohólico tienen un riesgo mayor para desarrollar problemas emocionales que los hijos de padres que no son alcohólicos, los niños de padres alcohólicos tienen cuatro veces mayor probabilidad de ser alcohólicos que otros niños.
Las personas que comienzan a beber antes de los 15 años tienen una probabilidad cuatro veces mayor de desarrollar una dependencia al alcohol que aquellas que esperan hasta cumplir 21 años. Cada año que no se bebe se reduce la probabilidad de dependencia de alcohol en 14%.
Los adolescentes que toman alcohol en exceso tienen un riesgo mayor de desarrollar cirrosis del hígado, pancreatitis, derrame hemorrágico y ciertos tipos de cáncer.
Los adolescentes que abusan del alcohol tienen una mayor probabilidad de practicar el acto sexual más a menudo, por lo que también es un riesgo mayor de contagiarse con infecciones que se transmiten sexualmente, o contagiarse del VIH.
Los estudiantes diagnosticados con abuso de alcohol tenían una probabilidad cuatro veces mayor de sufrir depresión que los que no tenían un problema de alcohol. Se asocia el consumo de alcohol con el intento de suicidio.
Dentro de los trastornos más comunes causados por el excesivo consumo de alcohol son:
Cardiopatía.[5]
El Cáncer.[6]
Problemas Sexuales.[7]
Embarazo.[8]
Trastornos mentales.[9]
Síndrome de Wernicke- Korsakoff.[10]
El alcohol es una droga y las personas pueden morir por una sobredosis.
La sobredosis etílica se caracteriza por depresión general, piel fría y pegajosa, respiración lenta y ruidosa, dilatación de las pupilas, taquicardia, estupor y síndrome de choque; síntomas que sin asistencia profesional conducen al coma y la muerte, por lo que deben considerarse como urgencia médica.
El alcohol es una sustancia que los intestinos absorben con bastante rapidez, ocasionando no sólo que se concentre en el aparato circulatorio (una copa o vaso de cerveza tarda un mes en ser desalojada del organismo, en su totalidad),si no que el alto contenido de glucosa ocasione en el cerebro una repentina perdida de conciencia.
Un 89,9% de la población de
Los episodios de intoxicación por ingesta abusiva de alcohol "borracheras" son bastante frecuentes el 9,3% se ha emborrachado al menos en una ocasión el último año, el 1,1% se emborracha diariamente.
[1] Robert North Richard Orange Jr., EL ALCOHOLISMO EN
[2] http://www.tusalud.com.mx/12001434.htm
[3] Robert North Richard Orange Jr., EL ALCOHOLISMI ON JA JUVENTUD, 2000, Árbol Editorial
[4] Todas estas respuestas se consiguieron por medio de una encuesta realizada el 3 de Noviembre del presente año en las sercanias de
[5] El consumo moderado de alcohol; el recomendado es un vaso de vino con las comidas; parece reducir el riesgo de los ataques cardíacos, porque mejora los niveles de colesterol, dosis más grandes de alcohol pueden desencadenar latidos del corazón irregulares y aumentar la presión arterial, hasta en personas que no han tenido nunca problemas de cardiopatía. Este abuso también puede lesionar el corazón que conduce a la insuficiencia cardiaca; las mujeres son más susceptibles a este trastorno.
[6] El alcohol no causar cáncer, pero puede realzar los efectos de sustancias cancerigenas, por ejemplo el tabaco. Un porcentaje alto de cánceres de esófago, de boca, garganta, … se atribuyen al alcohol. El tabaco combinado con la bebida realza lo riesgos para este tipo de cánceres. El cáncer hepático también aumenta en los alcohólicos. En las mujeres hasta beber de tres a nueve bebidas a la semana, bebiendo moderadamente, puede aumentar el riego a padecer cáncer de mama.
[7] El alcohol aumenta los niveles de hormonas femeninas; estrógeno; y disminuyen los niveles de hormonas masculinas; testosterona, colabora con la impotencia en los hombres.
[8] Las cantidades altas de alcohol pueden causar síndrome alcohólico fetal, supone daño cerebral, retardo mental y atraso en el crecimiento. Pero no solo los bebes de madres alcohólicas pueden tener problemas, también los niños que sus madre han bebido cantidades moderadas durante el embarazo, tienen mayor riesgo de aborto espontáneo, y bajo peso al nacer, que los bebes que sus madres no han bebido alcohol durante el embarazo.
[9] El alcohol es un depresor del SNC, el uso habitual produce depresión clínica, confusión y en casos más graves trastornos mentales. También puede provocar problemas neurológicos leves, insomnio, dolor de cabeza. Excepto en casos muy graves el trastornos neurológico no es permanente, casi siempre se recuperan.
[10] EL alcohol puede dificultar la absorción de las proteínas, y otros nutrientes. La carencia de la vitamina B tiamina, puede dar lugar a una grave enfermedad, el síndrome de Wernicke- Korsakoff, que pede causar daño cerebral permanente, hasta puede causar la muerte. Los síntomas son el tambaleo severo, la confusión, y la perdida de la memoria. La carencia de la vitamina B ácido fólico causa anemia severa.
[11] Según estadísticas de